El nuevo CTE, nuevas reglas para una construcción sostenible

El uno de enero de 2019 todos los nuevos edificios públicos (o su rehabilitación) debían cumplir las nuevas normas del Código Técnico de Edificación en materia de eficiencia energética. A partir del 31 de diciembre de 2020, todos los edificios nuevos o rehabilitados habrán de regirse por dichas novedades.

Y es que por fin se hace efectiva la adecuación de la norma española de Edificación a la directiva 2010/31/UE. La actualización del código se ha concentrado en anexo que os recomendamos leer, titulado Documento Básico HE sobre el ahorro de energía, en el que se explicita técnicamente los estándares de eficiencia energética que han de cumplir los edificios.

nuevo código cte

El objetivo de dicha directiva pasa por impulsar la sostenibilidad global a través del sector constructivo, reduciendo sus emisiones y ahorrando en la demanda energética de los edificios. Para ello establece y define los criterios de eficiencia energética que han de cumplir los edificios nuevos y los rehabilitados.

Así pues, la construcción y reforma de edificios sostenibles ha dejado de ser una opción para convertirse en un requisito imprescindible.

Los cambios que introduce el Código Técnico de Edificación en materia de eficacia

La redacción del nuevo CTE incluye estas actualizaciones, altamente demandas por los profesionales y por instancias europeas, quienes venían reclamando la adecuación normativa común.

¿Cómo se calcula la eficiencia energética de un edificio?

Para saber si un edificio es eficiente energéticamente has de calcular el consumo energético anual del edificio y cotejarlo con el consumo de energía normal del mismo edificio en condiciones estándar de uso y ocupación. La desviación entre los valores te mostrará si tu vivienda es eficiente o estás consumiendo y gastando más de lo que le correspondería con una adecuada planificación energética.

Definición clara de qué es un Edificio de Consumo de Energía Casi Nula

Cuando hablamos de una vivienda de consumo de energía casi nula, cuyos estándares están recogidos en una escala de valores numéricos -algo así como las pegatinas de la DGT sobre la contaminación del vehículo-, nos referimos a aquellas viviendas que satisfacen el 100% de sus necesidades energéticas con fuentes de energía renovables, conectadas entre sí.

¿Cuáles son? Veámoslas.

      La climatización del edificio
      Los edificios de consumo energético casi nulo han de construirse bajo el paraguas de la arquitectura pasiva, esto es, adecuar el edificio -materiales, orientación, diseño, distribución- al entorno en el que se eleva, de tal forma que no solo no se vea afectado por los cambios de temperatura sino que los utilice a su favor.
      Ventilación de doble flujo
      Relacionado íntimamente con los sistemas de climatización del edificio se encuentra la ventilación del mismo. En las casas pasivas, la ventilación ha de incluir el sistema de doble flujo, de tal forma que ayude en la climatización de la vivienda y la ventile.
      La iluminación
      En una vivienda, el consumo energético lumínico es uno de los más elevados. Así pues, para reducir dicha demanda, el edificio ha de priorizar la iluminación natural de todas las estancias. Como extra, se pueden incluir sistemas de control de iluminación no natural bajo demanda, lo que optimiza el consumo energético cuando las condiciones lo requieren.

Reducción del uso de energías no renovables en las edificaciones

Cuando se trata de un edificio de pisos, éste ha de reducir el uso de energías no renovables en un 38%, que se eleva al 60% en el caso de las viviendas unifamiliares situadas en zonas con inviernos crudos o largos.

Aumento de energías renovables en el consumo de energía primaria del edificio

A partir de la entrada en vigor de la normativa, el 50% de la energía primaria que consuma el edificio ha de ser renovable al tiempo que también ha de reducirse, sin un porcentaje fijo, el consumo de energía final. Para ello recomienda el uso de generadores de calefacción y refrigeración.

¡Importante!
Hasta ahora el indicador de eficiencia energética era el Consumo de Energía Primaria no Renovable. Si bien se mantiene, añade un nuevo indicador a la ecuación, el Consumo de Energía Primaria Total, que engloba todas las necesidades energéticas de la vivienda y no solo la calefacción o los sistemas de refrigeración.

A mayores en esta nomenclatura, suma, para nuevos edificio y rehabilitaciones, el Coeficiente Global Límite de Transmisión de calor a través de la envolvente térmica, que evalúa al edificio según el índice de transmisión térmica, el control solar y la permeabilidad del aire.

Las fuentes de energía renovables

Si bien hasta ahora se priorizada el uso de las energías solar, térmica y fotovoltaica como fuentes de energía renovables para el consumo del edificio, la actualización normativa abre el camino a la implantación de nuevas fuentes más asequibles y adaptables a las características de cada zona.